VIDA BUENA

 VIDA BUENA 

Para Montaigne, la felicidad no es un estado permanente ni un objetivo final, sino una forma de vivir. Se trata de encontrar la paz interior y la satisfacción en la vida cotidiana, aceptando las alegrías y las tristezas que esta nos ofrece

La Vida Buena es un estilo de vida marcado por la sencillez, la honestidad, la frugalidad en el consumo, la solidaridad con los demás congéneres y con el medio ambiente. Es también una vida de dedicación al trabajo, el servicio a la sociedad, el cultivo de la inteligencia espiritual y la alegría de vivir.

La vida no es, considerada en si misma, ni un bien ni un mal; es lo uno o lo otro según vuestras acciones.

Cualquiera que tenga como norte de sus acciones el aparentar ante los demás, el afán por las marcas y los restaurantes de última moda, está cifrando su vida en sensaciones pasajeras y superficiales. Mientras que aquellas personas, familias e instituciones que fomentan la solidaridad, la sencillez, la amistad y la frugalidad en sus vidas están aportando a la construcción de sociedades fuertes, basadas en prácticas axiológicas duraderas y por lo tanto están transformando el mundo para que sea un mejor lugar para vivir la vida buena.




Urge construir un mundo donde la Vida Buena prime sobre la Buena Vida. Donde las personas sean reconocidas por sus valores morales, no por sus valores económicos. Se hace perentorio crear estrategias educativas, empresariales, comunitarias, etc. Para que estructuremos una mejor sociedad, menos depredadora de los bienes de todos y más cuidadosa y solidaria a la hora de pensar en hacer negocios, con los recursos de todos.




Sólo así garantizaremos la paz social, la ciudadanía de pleno derecho y la democracia de la que tanto nos enorgullecemos
 
Para Michel de Montaigne, la “vida buena” no se basaba en la riqueza, el poder o el prestigio, sino en la búsqueda de la autenticidad, el equilibrio y el conocimiento personal. Él creía que una vida buena se alcanzaba cultivando la razón, la curiosidad y una relación genuina consigo mismo y con los demás.

Autoconocimiento: Montaigne consideraba fundamental conocerse a uno mismo y entender las propias limitaciones y fortalezas. En sus Ensayos, escribe sobre su vida personal y reflexiona sobre sus pensamientos y emociones, explorando con honestidad sus propios defectos y virtudes.
Aceptación de la imperfección: En lugar de buscar la perfección, Montaigne proponía aceptar la naturaleza humana con sus defectos. Creía que reconocer y aceptar las limitaciones y contradicciones de uno mismo era clave para llevar una vida plena.
Moderación y equilibrio: Montaigne valoraba la moderación, el equilibrio y evitar los extremos, ya que veía en el exceso una fuente de conflicto y desdicha.
Relación con la muerte: Consideraba importante reflexionar sobre la mortalidad, no con tristeza, sino como una manera de apreciar la vida y vivirla plenamente. Para él, la preparación para la muerte era una parte esencial de la vida buena.
Amistad y relaciones: También consideraba la amistad y las relaciones sinceras como elementos esenciales de una buena vida. Montaigne pensaba que las relaciones auténticas con los demás enriquecen la existencia y nos ayudan a entender mejor quiénes somos.


En resumen, la “vida buena” para Montaigne era vivir con autenticidad, sabiduría y en paz consigo mismo, aceptando tanto lo bueno como lo malo de la experiencia humana. 

Existen distintas maneras en las que de forma personal podemos contribuir en la sociedad como por ejemplo: asistiendo a campañas de limpieza, reforestando los bosques, disminuyendo el consumismo innecesario, planificar nuestra vida, siendo pacíficos en nuestro entorno, fomentando valores, así también como practicas saludables como el deporte, la buena alimentación etc.


Vida buena, S. (2011). How to Live: Or A Life of Montaigne in One Question and Twenty Attempts at an Answer. Other Press.

Maldonado, Francisco Severo, 1775-1832

Cossuta, F. (2010). Lectures de Montaigne. Classiques Garnier.

Montaigne, M. de. (1580). Essais.

Sayre, G. (2013). The Ethics of Authorship in Montaigne’s Essays. Journal of the History of Ideas, 74(1), 49-72.

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